Montilla revive la XXXII Sentencia Romana con una reflexión sobre la justicia y la verdad

El coronel auditor Julio Padilla Carballada pronuncia en la parroquia de Santiago la tradicional sentencia que rememora la condena de Cristo, en un acto organizado por la Centuria Romana Munda que combina fe, historia y análisis jurídico en plena Cuaresma.

El coronel auditor Julio Padilla Carballada ha sido este sábado el encargado de pronunciar la XXXII Sentencia Romana de Montilla, uno de los actos más singulares y solemnes de la Cuaresma cordobesa, que trasciende la mera recreación histórica para convertirse en una profunda reflexión sobre la justicia, la verdad y la condición humana.

Organizada por la Centuria Romana Munda, colectivo que desde 1986 mantiene viva esta tradición, la ceremonia ha arrancado, como marca el ritual, en el salón municipal San Juan de Dios. Allí, el sentenciador, acompañado por autoridades civiles y eclesiásticas, ha iniciado un acto que combina escenificación histórica, análisis jurídico y expresión de fe.

Desde este punto, la comitiva ha recorrido las calles de Montilla escoltada por la Centuria Romana, cuyos integrantes, ataviados como soldados romanos, han aportado el carácter ceremonial y simbólico que define esta representación. El desfile no es solo un elemento visual, sino el anuncio público de un juicio que, según la tradición, cambió la historia.

El momento culminante se ha desarrollado en la parroquia de Santiago Apóstol. Ante la imagen del Ecce Homo, obra de Juan de Mesa el Mozo fechada en 1597, Padilla Carballada ha dado lectura a la sentencia que condena a Jesucristo a morir crucificado, recreando el fallo atribuido a Poncio Pilato.

Sin embargo, la Sentencia Romana de Montilla va más allá de la narración de los hechos evangélicos. Tal y como subraya la propia Centuria Romana Munda, este acto pone el foco en el juicio a Cristo como ejemplo de una justicia imperfecta, sometida a presiones políticas y marcada por irregularidades procesales.

Cada año, el sentenciador —siempre un jurista de reconocido prestigio— afronta el reto de reinterpretar aquel proceso desde una perspectiva contemporánea, estableciendo un diálogo entre el derecho de la época y los principios actuales. Se trata, en esencia, de “distinguir en el tiempo para concordar en el Derecho”, una máxima que guía esta reflexión jurídica y moral.

De este modo, la lectura de la sentencia no solo simboliza la condena de Cristo, sino también una revisión crítica de la justicia humana, entendida como falible y condicionada. El acto adquiere así una doble dimensión: conmemora un hecho histórico clave del cristianismo y, al mismo tiempo, invita a la autocrítica colectiva sobre los errores del pasado y del presente.

Con más de tres décadas de historia, la Sentencia Romana se ha consolidado como un evento único en España, capaz de fusionar tradición religiosa, análisis jurídico y expresión cultural. Cada edición reúne a destacadas figuras del ámbito del derecho y atrae a numerosos visitantes, reforzando el papel de Montilla como referente en la Semana Santa andaluza.

Así, la localidad cordobesa vuelve a escenificar, un año más, no solo la condena de Cristo, sino también una pregunta que atraviesa los siglos: hasta qué punto la justicia de los hombres es capaz de reconocer la verdad.