La sentencia que redime: Montilla revive el juicio a Jesús de Nazaret

La localidad cordobesa conmemora el pronunciamiento histórico que simboliza la redención y la verdad, en un acto cargado de tradición y significado espiritual

Evocando el pronunciamiento en virtud del que se dio muerte a Jesús de Nazaret hace 2.000 años, se ha pronuncia de nuevo la sentenciaque le condena, porque merced a ella, se operó la redención y se impuso la verdad, que es uno de los prismas de Dios y por lo tanto, de Cristo redentor.

No hubo dos sentencias, fue una sola, la del Sanedrín de Jerusalén aprobada por Poncio Pilato el procurador romano, que, contra la norma de la razón, condenó a Jesús dos veces: la primera a ser flagelado y después, ejecutada esa pena terrible, a morir crucificado. Realmente se condenó a la verdad que era Cristo. Los hechos a considerar fueron públicos: las profecías; los prodigios y curaciones; su predicación y su doctrina; el anuncio de su pasión y muerte y su teofanía, su revelación divina.

No había fundamento para condenarle, observó siempre las escrituras. No la había entonces y no lo habría hoy. Tenía que morir para revelar la verdad. Y tiene que reiterarse su condena para que siga obrando la redención, hasta que vuelva definitivamente, hasta el gran día que la humanidad espera, que será el del apocalipsis, en el que se acabará el tiempo, en el que conoceremos la tierra nueva y los cielos nuevos y veremos el rostro del Señor.

Y mientras llega ese día, observando la voluntad de Jesús, y para que se cumpla, reiteramos la condena que nos abrió las puertas para el conocimiento de la verdad y nos franqueó la redención, con piadosa esperanza en la vida de los bienaventurados. Eso se conmemora en Montilla este 21 de marzo al dictar la sentencia un año más.

JULIO PADILLA CARBALLADA XXXII SENTENCIADOR ROMANO